Avisar de contenido inadecuado

¿Qué significa la identidad cultural para la América Latina de hoy?

{
}

Andrea Olson

La cultura, como rasgo identitario, trasciende la mera descripción folclórica de un pueblo, el cliché acartonado del conocimiento enciclopédico o de museo. No puede concebirse como el “color local” de la región o el producto de experiencias mágicas o telúricas –punto que aclara el filósofo mexicano Leopoldo Zea. La cultura somos todos. Es lo que pensamos, hacemos y vivimos día con día. Es pulso vivo de nuestras calles y de nosotros mismos, puesto que a través de ella buscamos reconocernos y definirnos. De ahí que sea un rasgo determinante en la identidad de los países latinoamericanos.

La identidad cultural de América Latina constituye un tema complejo: Tras de sí, existe un debate que tiene una extensa historia en la que se enfrentan diversas interpretaciones y posturas, las cuales van desde los señalamientos filosóficos que han negado la existencia de tal identidad, hasta los enfoques que sitúan el problema en el plano discursivo. Este debate resulta revelador, pues subraya la inquietud de los latinoamericanos por emprender una búsqueda identitaria y así ser partícipes de la (re)escritura de la historia y del ejercicio del poder. Actualmente, para los pueblos latinoamericanos, la identidad cultural representa un mecanismo de reivindicación y reconocimiento -tanto de reconocimiento interno, como externo- de su perspectiva singular de la realidad, de sus prácticas y sus aportaciones creativas a la gran cultura humana. Significa también un proyecto que consolida los códigos ideológicos, axiológicos, políticos y sociales de acuerdo a las necesidades de sus comunidades en un contexto espacio-temporal delimitado. Por los patrones fundacionales de América Latina -patrones colonizadores y de dominación-, para las civilizaciones de este continente, el acto de definir su identidad y resaltar sus manifestaciones culturales puede interpretarse como una dinámica de constante cuestionamiento del pasado y del presente, como revisión crítica de los valores y símbolos que tradicionalmente se les han atribuido. El problema de la identidad y la cultura manifiesta el anhelo de las sociedades latinoamericanas por elegir libremente los atributos que proyectarán a otros pueblos para que éstos las valoren a partir de lo que ellas mismas determinan.

La preocupación por la diferencia marca la construcción de la identidad cultural latinoamericana. Durante el siglo XIX, los movimientos intelectuales que impulsaron el proyecto identitario del continente, establecieron como base la diferencia entre lo americano y lo español. Entonces, se buscó articular una identidad caracterizada por la homogeneidad: un solo territorio, una sola lengua y una sola religión. No obstante, es evidente que tal propuesta reduce la complejidad del fenómeno a un sueño utópico: Pese a la aculturación sistemática emprendida por los españoles, cada pueblo latinoamericano tiene un contexto histórico y condiciones socioculturales particulares que imposibilitan la unidad tan ansiada.

Para el siglo XX, los intelectuales ya no sentaron las bases de la identidad cultural latinoamericana en la unidad homogeneizadora. Por el contrario, ahora, lo que la caracteriza es la heterogeneidad, la apertura y el mestizaje. La concepción de una Latinoamérica constituida por culturas en convivencia armónica poco a poco pierde su validez –y ya era tiempo para ello. Al igual que pierde validez la concepción de que sólo los elementos autóctonos integran la identidad cultural. La identidad cultural en América Latina es la manifestación de una cosmovisión compartida, producto de un devenir histórico semejante. Es síntesis asimétrica de las prácticas y acciones –pasadas y en curso- de diferentes civilizaciones, en función de intereses y desafíos comunes. No se reduce al folclor, sino que implica el bagaje histórico e ideológico, las adopciones y las adaptaciones de materiales culturales comunes de todos los pueblos.

El debate en torno a la identidad cultural latinoamericana continúa todavía –no se puede esperar otra cosa si la misma identidad es un proceso de construcción y deconstrucción constante. Y, aunque no haya dado una respuesta unívoca al problema, sí ha servido para que los “latinos” reconsideren la función de la cultura en la sociedad: Cultura no sólo es la visita de museo, el conocimiento elevado, la comida típica, los bailables y las fiestas regionales. Cultura es una forma activa de manifestarse ante el mundo.

{
}
{
}

Deja tu comentario ¿Qué significa la identidad cultural para la América Latina de hoy?

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre